Isidro Ubaldo Ramón, 22 años, indígena de la etnia Otomí, miembro de una familia numerosa compuesta por 10 hermanos.
Nuestro encuentro con él fue a los 10 años de edad, como niño trabajador y con el primer grado de primaria.
Siempre con el apoyo de MAMA ingresó a la Universidad becado por la Fundación Arancia ( en el Tec Milenio).
Luego llegó una temporada de nuevas decisiones, para nosotros, en el lenguaje de MAMA, “gueysonas”.
Se enamora de una mestiza, se “juntan”, existe desacuerdo de su familia indígena, su pareja queda embarazada, tienen el hijo, él cuenta que tuvo influenza, no atiende la Universidad, nos cuenta mentiras o no es capaz de “encararnos, buscar nuestra consejería o incluso otros apoyos”.
Abandona la universidad “quema las alas y los sueños”.
Ahora es un joven con “pareja y un hijo” y obrero en una empresa de manufactura.
Trae herramientas y lecciones de MAMA, le deseamos bien.
Isidro, vive lo que tengas que vivir y más adelante cuando retomes “el vuelo y los sueños” recuerda que MAMA no deja abajo y perdona una y otra vez.









