Son hijos e hijas de la pobreza y todo lo que esta realidad desencadena: vida desgraciada, desesperanza y exclusión de derechos. son niños y niñas de carne y hueso, soledad y frío y violencia y desatención y abandono y desnutrición y trabajo... y droga y en muchos casos prostitución.



Son niños y niñas que viven en la calle, fugitivos del hogar o expulsados del mismo. Hijos de nadie, hijos de la calle. callejeros que han conquistado la calle para hacerla “su hábitat natural”, espacio multifacético donde los muchachos y muchachas duermen, vagan, roban, mendigan, algunas veces trabajan, le llegan al vicio y juegan... Y así transcurre su vida y se reafirman como minoría marginada.

Son niños y niñas trabajadores que salen dignamente a ganarse el pan de ellos mismos y de sus pequeños hermanos, muchas veces solidarios ante la situación de sus padres y otras tantas obligados por ellos. Las calles se han llenado de pies descalzos, espaldas encueradas, voces quedas, ojos tristes color anemia, caras sucias, cuerpecillos de todos los tamaños, también cuerpecillos golpeados por enfermedades que dejan huella. Es la nueva clase trabajadora... infantil.

 

Son niños y niñas en riesgo . son los pequeños hermanos y hermanas de los que trabajan o viven en la calle; son hijos de la misma historia de marginación y pobreza, están condenados a lo mismo, todo es cuestión de tiempo para continuar la historia, para que la historia se repita: desertor de la escuela o expulsado, trabajador o de la calle, etc.


Son madres adolescentes de cuerpos niños que ya no juegan a las muñecas, sino que ahora en su condición, tratan muchas veces con torpezas y sin herramientas de asumir su rol de madres.


Son madres adultas, con un montón de hijos y un montón de penas. son mujeres adultas, mayoritariamente madres de niños trabajadores que también necesitan de nuestra ayuda.

Son ellos y ellas los sujetos de nuestra preocupación y acción, para ellos nacimos como Institución para intentar con todos los medios disponibles construirles esperanza, oportunidades de desarrollo y felicidad. Todo ello a través de procesos educativos que promueven la toma de conciencia, la toma de decisiones, la participación y la organización.