Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos.(Ghandi
“Si nuestra labor es reconocida, que sirva para
que se nos abran puertas y que ello se traduzca en
apoyos concretos a favor de niños y niñas”. R.P.D

He sido elegido para recibir la Presea al Servicio Social “Irene Robledo García”.
Felicidades Universidad de Guadalajara por honrar a través de este tipo de eventos e iniciativas a todos aquellos hombres y mujeres comprometidos con la educación y que con sus talentos pusieron los cimientos y trabajaron sin descanso por construir esta gran universidad, que es grande por su tamaño, pero también y fundamentalmente por sus evidentes logros educativos y su aporte al conocimiento y a la cultura.
Una de esas grandes constructoras de la UdeG fue sin duda la maestra Irene Robledo García, mujer adelantada a su tiempo y que con su compromiso e inteligencia al servicio de los demás y especialmente a la educación, venció la discriminación y los viejos estereotipos sobre el papel de la mujer existente en su época y trascendió y hoy sus restos reposan en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.
Recibir el día de hoy un Reconocimiento con el nombre de esta gran mujer significa un enorme orgullo, también el que se otorgue en nombre de esta Casa de Estudios, la UdeG, la Razón de Jalisco.
Nuestra palabra profundamente agradecida por haber pronunciado nuestro nombre, por haber elegido nuestra causa y trayectoria.
Sé que al ser elegido deje en el camino a otros y sé que esos otros son mujeres y hombres que han construido instituciones y causas a las que debemos reconocimiento y respeto, hay demasiada generosidad, compromiso y servicio ahí reunidos.
A ellos los saludo, los abrazo, los respeto.
No sé sí merezco tanto y que me reconozcan por encima de tanta gente valiosa y generosa que “anda por ahí en tantas causas poniéndolo todo”.
Lo que sí sé es de mi vocación sincera de servir a los demás y de mi solidaridad sin regateos con los hijos e hijas de la calle a los que les he dedicado 27 años de mi vida, mi tiempo, lo mejor de mi energía y mis “tres talentos que si tengo”.
Lo que sí sé es de mi voluntad terca para actuar y ser opositor del egoísmo, de la injusticia y de la pobreza.
Yo en esta causa no he puesto algo, lo he puesto todo. Espero seguir aprendiendo y ser mejor ser humano para seguirle poniendo.
Soy un hombre afortunado, porque en la vida sólo he hecho lo “que he querido ser y hacer”, sólo aquello que me ha dado placer y felicidad y todo ello ha estado ligado a causas y al servicio a los demás.
“Que me perdonen los muertos de mi felicidad” (de una canción de la trova cubana). He cometido descuidos con mi madre y mis hermanos, después con la familia que fundé, con Cecilia mi esposa y con Libertad y Alfonso los hijos.
Sin duda he sido mejor compañero de causas y de “desheredados” que con los de mi sangre; como hijo, hermano, esposo y padre.
En este contexto de reconocimiento vuelvo a decir con palabras prestadas. “Que me perdonen los muertos de mi felicidad”, en ello incluyo a todos aquellos colegas que junto conmigo y “juntos” hemos construido esta herramienta para la esperanza que es MAMA A.C. con cada uno de ellos he sido tremendamente exigente hasta el exceso. Conmigo mismo he sido así.
Sí sé de halagos y no sé cuántas veces he sucumbido a ellos, pero nunca los he buscado, mi móvil ha sido el servicio a los demás, en el trayecto he vencido no sé cuántas tentaciones y seguramente llevo infinidad de caídas.
Sí he soñado, sí he luchado toda mi vida, sí ello merece el día de hoy un reconocimiento lo recibo con agradecimiento y alegría….también con prudencia.
Sé que un reconocimiento dirigido a la persona, siempre será una tentación de muchas caras para quien lo recibe. Yo me comprometo a esforzarme para no ser seducido y sucumbir y que no aumenten mis apegos, mis defectos y mis egos.
Y hoy que estoy aquí en el centro de su atención al ser reconocido, como siempre…“que me perdonen los muertos de mi felicidad”.
Muchas gracias. mairo Rogelio.












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