Crónica 30 abril 2011
La Jornada del Día del Niño y de la Niña en MAMA difiere de las celebraciones que se hacen en escuelas, asociaciones, grupos gubernamentales, entre otras.
Escuché de varias personas que apenas nos conocen decir: ¿por qué no compran un pastel? ¿por qué no decoran con globos? ¿por qué no celebran como todos los demás?
Porque para nosotros la mejor forma de celebrar es: ¡educando!
La Jornada de trabajo comenzó mucho antes del 30 de abril, fue un festejo contactando, preparando, decorando, y participando. Todo el personal de MAMA luchó contra viento y marea para que la ola del tiempo no se llevara la oportunidad de vivir una jornada llena de enseñanzas, brincos, chapuzones, comidita y alegría.
Mientras los habitantes de la Casa Grande se bañaban y se ponían guapos, BUSMEN traía a los chavos y chavas de la Casa del Niño Trabajador para que en un solo espacio, vivieran la experiencia como familia que es MAMA.
La Jornada arrancó con una actividad llamada “El Bosque Maldito de la Realidad”. Dicha actividad consiste en una escenografía oscura, cerrada, con árboles viejos y secos, basura y letreros por todas partes de palabras negativas: hambre, broncas de la calle, gritos, desesperanza, golpes, pobreza, etc… Dicha escenografía forma parte del concepto de los “Árboles Malditos” que son 7: Pobreza, Violencia Intrafamiliar, Decisiones Gueysonas, Broncas de la Calle, Ignorancia, El que Nunca Pudo, y el de Enfermedad y Muerte. Todos ellos rodeados de frases desmotivadoras y “reales” que rodean a la Vida Vieja.
En el Bosque Maldito se proyectó un video, donde hace aparición Don Virus y sus secuaces, cada uno de ellos gritando mensajes de desaliento y de oscuridad. Posteriormente de esta actividad pasamos a la reflexión dirigida por el mairo Rogelio: saber que todos esos monstruos nos rodean, nos frenan, nos desilusionan y nos matan. Para combatirlos, todos los equipos tomaron esas palabras y como símbolo de dejar la Vida Vieja atrás se quemaron ¡todos los mensajes de esa vida de destrucción y muerte! ¡todos! Y así el fuego se llevó dejando atrás todo obstáculo a la felicidad.
Después nos pasamos a construir el “Valle de la Esperanza”.
Con las palabras de Rogelio, que nos hacían reflexionar: “dáme, – no, dáme – no, dáme- no”, ¿por qué existen tantas personas en el mundo con la mano estirada esperando recibir, y no hacer otra cosa más que recibir un: NO?
La solución: ¡dar de ti! ¡Manos a la obra! Con manitas y manotas, construimos un valle lleno de color, de esperanza y de frutos. Los niños, niñas, chavos, chavas, madres y padres, mairos, mairas, maestros y maestras echaron a volar su imaginación para decorar un Árbol lleno de luz, repleto de sueños y compromisos, de palabras de fe y esperanza, de color, de papel, de fotos y sobre todo: lleno de verdad. La Verdad al decir que es a través de los sueños, de la esperanza y del compromiso que se construye la Vida Nueva, la Vida Chida llena de paz y alegría.

Bueno…profunda reflexión…Ahora, para el calorcito abrileño… ¡un chapuzón!
El mairo Rogelio inauguró el momento recreativo subiéndose a un brincolín 10 m de alto x 14 m de largo, por 7 m de ancho, ¡ENORME! Y con todo y marometa originó la diversión que con agüita refrescó a todos los presentes! Todos se amontonaban para subir y resbalarse en un chapoteo. Algunos que otros arrepentidos ya estando arriba, pero sin duda a todos causó conmoción. Mientras unos disfrutaban las alturas, otros se refrescaban en las fabulosas e improvisadas albercas preparadas con ladrillos y lonas, diseñadas por el equipo de la Casa Grande de MAMA.
Mientras los más aventados seguían en el deporte extremo de la zambullida, otros tantos prefirieron una actividad más tranquilita, pero llena de aprendizaje: La Lotería de la Convención de los Derechos del Niño.
Todos estos momentos culminaron con una comilona que alimentó cerca de 150 personas, con unos ricos dogos (hot dogs), que gracias a las donaciones de COSTCO, pudimos comer cientos y cientos de salchichas y panes para llenar el huequito que toda la emoción del día había dejado en el estómago. Y por si no fuera suficiente, gracias a los helados San Miguel cerramos el banquete con broche de oro con unos ricos helados para endulzar el paladar.
Y por último, rompiendo los usos y costumbres de MAMA, debido a la insistencia de mucho corazón de nuestra bienhechora Mónica Jiménez Solís, ella, junto con un grupo de cerca de 15 excelentes amigos, decidieron compartir juguetes y regalos a los niños de MAMA A.C.
¡Ah! Y aún no termina el festejo, gracias a CEMEX con su programa Lazos Familiares, nos regalaron 35 boletos para que los algunos chavos y chavas de MAMA acudieran al estadio Omnilife para ver jugar a Chivas vs. Monterrey. ¡Una experiencia única para todos ellos!
Y así fue el 30 de abril 2011…
Una Jornada llena de…Aprendizaje, Diversión, Comida, Amistad, Y
Bienhechores……con la boca y con el corazón…¡Gracias!














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